Clientes
Ficha con datos fiscales, historial de compras y saldo, no una lista de nombres sueltos.
Un ERP es un sistema donde el stock, la venta, la caja, el cliente y la factura son la misma información en vez de cinco copias que alguien tiene que conciliar. En la práctica: cuando vendés, ya está descontado, ya está facturado y ya está registrado en la caja.
Un solo catálogo y un solo stock, con el detalle de qué hay en cada depósito o sucursal.
La venta descuenta stock, registra el medio de pago y queda en el arqueo de la caja.
Ficha con datos fiscales, historial de compras y saldo, no una lista de nombres sueltos.
El comprobante sale de la venta, no de volver a escribirla en otro programa.
Qué se vendió, qué deja margen y qué hay que reponer, sin armarlo a mano.
La sigla viene del mundo corporativo y asusta, pero el concepto aplica igual a un comercio con un local: que la información viva en un solo lugar. Un negocio chico con un ERP bien puesto opera mejor que uno grande con cinco planillas.
Seguir leyendoUn facturador emite comprobantes; un ERP entiende el negocio alrededor de esa factura: qué stock movió, a qué cliente, con qué margen y en qué caja entró la plata. Si tenés un facturador y una planilla al lado, estás haciendo a mano el trabajo del ERP.
Seguir leyendoHace falta cuando aparece la carga duplicada, cuando el stock deja de cerrar o cuando sumás un segundo canal de venta. No hace falta si tenés un canal, poco catálogo y lo manejás vos: ahí es sobreestructura.
Seguir leyendoEn la práctica sí. "Sistema de gestión" es como se le dice en Argentina; ERP es la sigla técnica. Nadie va a la ferretería a pedir un ERP.
Sí. Las sucursales son una capacidad disponible, no un requisito. Lo que justifica un ERP no es el tamaño sino la carga duplicada.
No. Le da información ordenada y comprobantes en regla, que es lo que él necesita. Las decisiones fiscales siguen siendo suyas.
Contanos cómo vendés hoy y te decimos si un sistema te resuelve algo o si todavía no.