Editás lo que tiene sentido editar
Textos, fotos, productos, novedades. Lo que no vas a poder es romper el diseño sin querer, que en la práctica es una ventaja.
Que puedas cambiar un texto, una foto, un precio o una novedad sin pedirle permiso a nadie ni pagar por cada retoque. Suena obvio y es lo primero que se pierde cuando la web la hace alguien que después desaparece.
Textos, fotos, productos, novedades. Lo que no vas a poder es romper el diseño sin querer, que en la práctica es una ventaja.
Cambiás y ya está en vivo. Sin esperar a que alguien lo suba.
Cada uno con su acceso y su rastro: quién cambió qué y cuándo.
El modelo de cobrar por retoque es lo que hace que las webs envejezcan sin tocarse durante años.
No de golpe: se va desactualizando. Cambia un precio y no se toca, se suma un servicio y no aparece, se va un empleado y su foto queda. A los dos años el sitio dice cosas que ya no son ciertas, y eso es peor que no tener sitio. La autogestión no es una comodidad: es lo que hace que la web siga siendo verdad.
Seguir leyendoEs la confusión que asusta a mucha gente. Un panel bien hecho te deja cambiar el contenido pero no la estructura ni el diseño: no hay forma de que un texto largo te desarme la página. Esa restricción es deliberada y es lo que permite dejarte las llaves sin miedo.
No. La vara que usamos es que alguien que sabe usar MercadoLibre pueda usar el panel sin manual.
No, y es a propósito. Editás contenido, no estructura.
Sí, cada una con su usuario y sus permisos.
Te mostramos el panel con un caso real y probás vos mismo qué se puede cambiar.