El desarrollo
Lo único que casi todos miran. Depende del tamaño del catálogo, de las integraciones y de si la tienda tiene que hablar con tu sistema.
[GUÍAS]02 / 08
Una tienda no se paga una sola vez: se paga todos los meses. Y no solo en desarrollo — hay comisiones de cobro, costo de plataforma y, sobre todo, el tiempo que se te va operándola. Cualquier comparación que mire solo el precio inicial te va a llevar a la decisión equivocada.
Lo único que casi todos miran. Depende del tamaño del catálogo, de las integraciones y de si la tienda tiene que hablar con tu sistema.
Si alquilás una plataforma, pagás todos los meses y a veces un porcentaje de lo que vendés. Si es propia, pagás hosting y operación.
Cobrar online tiene comisión, y cambia según el medio y el plazo de acreditación. Si no está en el precio del producto, sale de tu margen.
El más caro y el que nunca se presupuesta: cargar productos, actualizar precios, responder consultas, preparar pedidos.
El tamaño del catálogo, los canales y quién va a operarla definen casi todo el alcance.
Con carrito y pago online, o catálogo con cierre por chat. Son proyectos distintos y conviene decidirlo antes.
Desarrollo, operación mensual y qué comisiones vas a tener. Todo junto, porque así es como se paga.
Alquilar es más rápido y más barato al principio: entrás, cargás y vendés. La contra aparece con el volumen, porque el abono sube por escalones y algunas cobran también sobre lo que vendés, justo cuando más vendés. Una tienda propia cuesta más al inicio y no escala su costo con tus ventas. La regla práctica: si estás empezando y no sabés si vas a vender, alquilá. Si ya vendés y el costo mensual te empezó a doler, es momento de lo propio.
Seguir leyendoUna tienda con doscientos productos y tres pedidos por día es un trabajo de media hora. La misma tienda con tres mil productos y treinta pedidos es un empleado. La diferencia no la hace la tienda: la hace si el stock, la facturación y el canal externo están conectados o si alguien tiene que copiar datos de un lado al otro. Ahí es donde se decide si la tienda te da plata o te la saca.
Seguir leyendoNo siempre, y decirlo nos cuesta trabajo a nosotros. Hay rubros donde el precio se acuerda, el flete depende de la zona o el producto se arma a pedido; ahí un carrito complica en vez de ayudar. La tienda puede ser un catálogo profesional que cierra por WhatsApp, con el pedido igual registrado. Es más barato, más rápido y en esos rubros vende más.
Seguir leyendoMercadoLibre te trae gente que no te conoce y se lleva comisión; tu tienda no cobra comisión pero el tráfico lo traés vos. Lo caro no es tener los dos: lo caro es tener los dos desconectados, cargando todo por duplicado y con el stock desincronizado. Si vas a estar en los dos, que compartan catálogo desde el principio.
Seguir leyendoFOLC: tienda propia con identidad de marca, catálogo administrable y cobro con MercadoPago.
Si todavía no sabés si vas a vender online, sí: es la forma más barata de averiguarlo. El momento de pasar a lo propio es cuando el costo mensual empieza a pesar más que la comodidad.
Sí. Se trae el catálogo, los clientes y, si está bien hecha la migración, también el posicionamiento que hayas ganado. Esto último es lo que más se descuida y lo que más duele perder.
Necesitás tener el catálogo en algún lado: planilla, otro sistema o tus publicaciones de MercadoLibre. De ahí se importa; no hay que cargar a mano.
Una tienda con catálogo importado y cobro conectado es cuestión de semanas. Lo que más demora suele ser tener las fotos y las descripciones en condiciones.
Contanos qué vendés, dónde y cuánto. Te decimos qué tipo de tienda te conviene y qué costo mensual real vas a tener.