Mapear vieja a nueva
Cada dirección vieja tiene que apuntar a su equivalente nueva. Sin excepciones y sin mandar todo al inicio.
[GUÍAS]08 / 08
Es el error más caro y más común de todos: se rehace el sitio, queda hermoso, y a las dos semanas las consultas desaparecen. No es mala suerte ni un castigo de Google. Es que las direcciones viejas dejaron de existir y nadie le avisó a nadie.
Todas las direcciones actuales, cuáles reciben visitas y cuáles están posicionadas. Antes de tocar nada.
Cada dirección vieja tiene que apuntar a su equivalente nueva. Sin excepciones y sin mandar todo al inicio.
La redirección tiene que decirle a Google que el cambio es definitivo, para que traslade el posicionamiento y no lo pierda.
Si una página trae visitas, su contenido se migra. Acortarla porque "quedaba largo" es tirar el motivo por el que la gente llegaba.
Sitemap nuevo enviado y seguimiento de la cobertura durante las semanas siguientes.
Las primeras cuatro semanas se miran los datos todos los días. Si algo cae, se detecta y se corrige.
Direcciones, posiciones, tráfico y consultas. Sin esa foto no hay forma de saber después si algo se perdió.
El mapa de direcciones viejas a nuevas se arma completo antes de publicar, no después.
Cobertura, errores y posiciones durante el primer mes. Es cuando aparecen los cabos sueltos.
El posicionamiento no lo tiene "tu web": lo tiene cada dirección en particular. Cuando esa dirección deja de existir, lo que estaba asociado a ella se pierde, aunque el contenido siga estando en otra parte del sitio nuevo. La redirección es lo que le dice a Google "esto se mudó acá", y es lo que traslada el valor ganado. Sin ella, es un sitio nuevo empezando de cero.
Seguir leyendoEs el atajo que se ve todo el tiempo: como no hay tiempo de mapear, se redirige todo a la página de inicio. Google interpreta eso como que las páginas viejas ya no tienen equivalente, y las trata como si se hubieran borrado. Además el visitante que buscaba algo específico aterriza en el inicio y se va. Mapear página por página es aburrido y es exactamente el trabajo que hay que hacer.
Seguir leyendoHay un caso que no tiene nada que ver con las redirecciones y es igual de letal: sitios modernos que se arman enteros en el navegador y le entregan a Google una página prácticamente vacía. Para el visitante se ve impecable; para el buscador no hay ni texto ni enlaces que seguir. Lo detectamos en sitios reales, incluido el nuestro. Se arregla, pero hay que saber mirarlo, porque desde afuera no se nota.
Una migración bien hecha suele tener una fluctuación de un par de semanas mientras Google reprocesa todo: eso es normal y se recupera. Lo que no se recupera solo es la caída que viene de direcciones sin redirigir o de contenido que se acortó. Por eso importa la foto previa: es lo que permite distinguir una cosa de la otra en vez de esperar y rezar.
Seguir leyendoSí, siempre que redirijas cada una a su nueva ubicación. Cambiar direcciones sin redirigir es lo mismo que borrarlas.
Se revisa una por una: si trae visitas, se conserva o se redirige a lo más parecido. Si no trae nada y no aporta, se puede dejar morir. Lo que no se hace es decidirlo sin mirar los datos.
Unas semanas de fluctuación son esperables. Si al mes las posiciones no volvieron, hay algo mal y se puede encontrar: no es cuestión de esperar más.
Casi siempre sí. Se reconstruye el mapa de direcciones viejas, se ponen las redirecciones que faltaron y se recupera. Cuanto antes, mejor, pero no es irreversible.
Antes de tocar nada, sacamos la foto de cómo estás hoy: direcciones, posiciones y tráfico. Es lo que después permite migrar sin perder nada.