El problema
La carta cambiaba más rápido que la web: cada ajuste de platos o precios dependía de alguien técnico, en dos idiomas.
[CASOS]Gastronomía · 2025
Gastrobar de Chiclana (España) con web propia y carta multi-idioma administrable — la carta cambia en el panel, no en el diseñador.
Es el sitio real en producción — no un video ni un mockup.
La carta cambiaba más rápido que la web: cada ajuste de platos o precios dependía de alguien técnico, en dos idiomas.
Web gastronómica con carta estructurada multi-idioma: categorías, platos y precios se editan desde el panel y se publican al instante.
El gastrobar mantiene su carta al día en todos los idiomas sin tocar código ni esperar a nadie.
Con la carta como datos —categorías, platos, precios, alérgenos— se puede publicar en la web, en el QR de las mesas y en el idioma que haga falta, todo desde el mismo lugar. Con la carta como PDF, cada cambio es un pedido a un diseñador y una versión más dando vueltas.
Seguir leyendoEl inglés y el alemán se sumaron porque los datos mostraban de dónde llegaba la gente que ya buscaba el local. Traducir todo a tres idiomas sin ese dato genera páginas que nadie visita y que compiten entre ellas.
Seguir leyendoCada sección es una página real e indexable. Es lo que permite aparecer por el tipo de comida y no solo por el nombre del local, que es la búsqueda que ya tenían ganada.
Seguir leyendoEl dueño, desde el panel, y se publica al instante en la web y en el QR de las mesas.
Porque para Google un PDF es casi invisible y para el cliente es incómodo. Una carta como páginas web se lee al instante y le dice al buscador qué cocinás.